¿Qué es el estrés postraumático?

El estrés post-traumático es un cuadro psicológico de estrés extremo, que se caracteriza por una serie de síntomas característicos que ocurren después de la experiencia directa .- u observación.- de un suceso traumático.

Este cuadro psicológico se empezó a observar en los soldados que combatieron en la Primera y Segunda Guerra Mundial, pero no fue hasta 1980 que se consideró realmente un trastorno con características propias. Aunque a nivel histórico, ya hay referencia a este cuadro en el siglo pasado, e incluso en la antigüedad. (si os interesa este tema,aquí. )

En las últimas décadas se ha ido re-definiendo qué es un suceso traumático; hoy en día se ha acordado que un suceso traumático tiene dos características.  

Por un lado, la persona ha vivido (o ha observado) una situación donde se ha producido una amenaza o ocurrencia de lesiones graves, amenaza grave a su integridad, o amenaza de muerte. (a ella misma u otras personas).


Por otro, la persona ha sentido en esa situación un miedo, horror e impotencia extrema.

Cuando pasa esto, es posible que se desarrolle estrés post-traumático en las siguientes horas o semanas, aunque la variabilidad de la intensidad de los síntomas, y cuanto perduran, dependen de cada persona.

Hay personas que pueden tener un cuadro agudo, que significa tener mucho malestar (recuerdos intrusivos, hipervigilancia, insomnio, síntomas disociativos….) pero que disminuyan hasta desaparecer en unas 4 semanas, otras se recuperan en meses, y hay un porcentaje – sobre el  60%  de las personas que desarrollan estrés post-traumático – que necesitarán entre 2 y 6 años en superar la situación. Este tiempo se reduce en las personas que reciben terapia.

También es importante saber que los síntomas pueden empezar mucho tiempo después del suceso traumático; puede aparecer años más tarde, frecuentemente por que hay un suceso intenso en sus vidas que dispara los recuerdos.

Síntomas de estrés postraumático

Hablemos ahora de los síntomas que pueden sufrir las personas con estrés post-traumático. Se ha de tener en cuenta que hay mucha variabilidad, como en todos los problemas psicológicos graves, las personas no sufren todos los síntomas, sino que según su personalidad, vulnerabilidad genética y estilo de afrontamiento desarrollan más un tipo u otro.

  * Reexperimentación persistente del suceso traumático: las personas tiene recuerdos intrusivos del suceso, es decir que le vienen a la mente sin evocarlos, que incluyen imágenes o percepciones,  tener pesadillas, actuar o sentir como si el suceso volviera a repetirse (flashbacks: revivir la experiencia, alucinaciones, memorias vívidas),Reactividad fisiológica (taquicardia, actividad electrodermal, etc.) al exponerse a estímulos internos o externos que simbolizan o se parecen a un aspecto del suceso traumático.

  * Evitación persistente de los estímulos asociados con el trauma:  evitar pensamientos, sentimientos relacionados con el episodio, evitar actividades o lugares que desencadenan memorias del episodio

  * Efectos negativos sobre la cognición y el estado de ánimo: se refiere a estados anímicos que la persona le cuesta describir, donde hay una especie de embotamiento emocional, la persona se siente menos reactiva, menos “emocional”, le cuesta disfrutar de las actividades, se puede sentir desapegada de los demás… También pueden haber aumentado creencias y expectativas negativas sobre si misma, las personas o el mundo.

  * Alteración del estado de alerta y de reacción:  dificultades para dormir, irritabilidad o crisis de enojo, problemas de concentración, hipervigilancia…

Terapia Estrés postraumático Cardedeu